lunes, 30 de septiembre de 2013

LA RELIGIÓN FENICIA


La religión fenicia es la Cananea. Podemos afirmar que fue una religión que influyó en las creencias de muchas otras culturas aun hasta nuestros días. La religión fenicia está muy ligada a la explicación de las causas de los fenómenos naturales y de los acontecimientos de la vida cotidiana, también está orientada a la educación con el fin de dar elementos para enfrentar diversas situaciones y encontrar soluciones a los problemas. 

Aunque fue una religión con personalidad propia compartía algunos conceptos con las religiones de Mesopotamia (Babilonia, Asiria) y Egipto. A su vez la religión Cananea influyó de una manera importante en las religiones griega y romana. De igual manera conceptos fundamentales de la religión Cananea los encontramos hoy en día en las religiones judía, cristiana y musulmana.

La religión cananea fenicia tiene tres niveles de dioses:

1. Nivel universal: Los dioses supremos

2. Nivel terrenal: Los dioses cercanos o inmediatos

3. Nivel cotidiano: los santos excelsos


1. DIOSES SUPREMOS.

Actúan en todo el Universo, son considerados Dios Padre y Diosa Madre.

Los dioses supremos de la religión fenicia son:

El – Es el principio masculino del Universo. Se le llamó Dios Padre, Padre del Hombre, Creador de las Criaturas, Creador del Cielo y de la Tierra, el Benigno, el Misericordioso.

Asherá – Es el principio femenino del Universo. Se le llamó Diosa Madre, Nuestra Madre, Madre Celestial.

Ambas divinidades formaban la pareja divina. A lo largo de la historia fenicia los esposos El y Asherá conservaron su importancia como dioses supremos.

El y Asherá eran los padres de los dioses de la Tierra y de todas las fuerzas que actúan en el universo.

Los dioses supremos eran incomprensibles para las personas, entonces simplemente se les veneraba por medio de sus hijos: los dioses de la Tierra, los cuales eran más cercanos, comprensibles y semejantes a los humanos.

domingo, 29 de septiembre de 2013

COLONIZACIÓN FENICIA EN ESPAÑA Y PORTUGAL





La colonización fenicia en Occidente tuvo varias fases:

Primera fase: Precolonial. Caracterizada por contactos comerciales con la población local. Es posible que estos contactos hayan iniciado desde el siglo X a.C. sin embargo los rastros arqueológicos que se han hallado se remontan a finales del siglo IX a.C. A partir de ello se han encontrado asentamientos y factorías fenicias en España. Ejemplo es Malaka (Málaga) fundada en el siglo VIII a.C.

Segunda fase: Urbana. A partir del siglo VII a.C. Se desarrolla un importante crecimiento urbano y demográfico. Las antiguas factorías se convierten en verdaderas ciudades, tal es el caso de Gadir (Cádiz), Sexi (Almuñécar) y Toscanos, además de Malaka. Aparecen nuevas ciudades como Ebusus (Ibiza) y Guadalhorce. Este crecimiento urbano puede deberse a la llegada de gran cantidad de gente procedente de Fenicia que escapaba de las devastadoras invasiones asirias.

Tercera fase: Precartaginesa. A partir del siglo VI a.C. Debido a los problemas y la inestabilidad las ciudades del Medio Oriente debilitaron sus lazos comerciales y políticos con los asentamientos fenicios de Occidente. En esta fase Chipre, en aquella época también era país fenicio, es quien toma el contacto con las ciudades fenicias Occidentales y el liderazgo comercial.

Cuarta Fase: Cartaginesa. Siglo V a.C. en adelante. Cartago se convierte en la ciudad dominante del comercio fenicio en el Mediterráneo Central y Occidental. La población de pueblos pequeños y factorías fue reagrupada en nuevas ciudades con mayor capacidad organizativa y productiva. Cartago inició una dinámica comercial muy activa que desplazó a Tiro como potencia fenicia en el Mediterráneo Occidental. Algunas ciudades como Ebuzus mantuvieron su autonomía y logró ser la más grande ciudad fenicia en España.

Quinta fase. Guerras Púnicas y romanización.

Cartago pierde soberanía sobre la Península Ibérica en 241 a.C. debido a su derrota ante Roma (Primera Guerra Púnica (264-241 a.C.).

En 237 a.C. inicia la época Bárquida (o de los Barca) cuando una nueva expedición cartaginesa liderada por Amílcar y posteriormente por Aníbal Barca logra recuperar territorios ibéricos y se prolonga hasta el año de 201 a.C. cuando Cartago pierde la Segunda Guerra Púnica (218- 201 a. C.) La dominación cartaginesa terminó en Iberia con la Segunda Guerra Púnica (201 a.C.). Sin embargo la cultura fenicia se mantuvo con mucha vitalidad aún más allá de los tiempos de Augusto (muere en el año 14 d.C.) a pesar de los fuertes y constantes intentos de romanización.

Cartago es destruida definitivamente por las tropas lideradas por el general romano Escipión el Africano en la Tercera Guerra Púnica (149 -146 a.C.)

sábado, 28 de septiembre de 2013

INFLUENCIAS EN LA MITOLOGÍA FENICIA

En la mitología fenicia se encuentran reminiscencias de otras mitologías, del sabeísmo de Caldea o Arabia. Así, la adoración del fuego se descompone en una triada muy curiosa compuesta por Phós (la luz), Pur (el fuego) y Phlox (la llama).

El fuego se simbolizaba en el Sol con su carro tirado por cuatro caballos fulgentes que guiaba la mano experta de Melkarth. Y eran adorados casi todos los planetas. La Luna o Astarté. Venus, la luz divina, Astoret-Naama. Júpiter, la estrella de Baal (Baal Cocab). Marte, el fuerte, el terrible, Asia. Mercurio, el pérfido, Mokim.
Por otras tradiciones de no tan legítima procedencia como la anterior se señalan algunas divinidades fenicias muy relacionadas con otras griegas, romanas y egipcias.
Así, Thaut es a los fenicios lo que Toth a los egipcios, el dios legislador, el inventor de la escritura, de las ciencias y de las artes. Los griegos le designaban con el nombre de Cronos, y los romanos con el de Saturno. Kusor era, el fuego que se comunicaba a los seres inanimados para darles vida y para imprimirles movimiento. De él y de Agd (la materia primordial) hacen nacer otros mitólogos a Elan y a Protógenos.
Astarté, deidad tutelar de Tiro, virgen celeste de Cartago, diosa del amor, fue asimilada, a Hera, a Afrodita y a Venus; Actoret y Astaroth fue llamada en otras colonias fenicias mediterráneas, como Malta, Cartago y Cádiz. La primera representación que de ella se hizo fue una piedra cónica; después diosa lunar, lleva a este astro por corona y por peana, y su cuerpo, apenas desbastado, tiene varios pechos, como la Artemisa de Éfeso
. En ciertas comarcas fenicias era equiparada con Anohid, deidad de la Naturaleza. A Esmún se le comparaba con Esculapio; representaba el calor celeste, causa de la conservación de la vida. Esmún, endeble, insensible para el amor, suscitó una pasión inmensa en la diosa Astronoe, renovándose en sus amores la trágica fábula de Cibeles y Atys. Esmún, para resistirse a la diosa, se mutiló con sus propias manos. Astronoé le concedió la inmortalidad y le renovó el fuego conservador.
Melkarth puede ser el Poseidón fenicio, como dios de los navegantes y de los mares propicios. Pero el Melkarth tirio reúne los caracteres de Hércules y de Mercurio; es fuerza y sabiduría, guerrero y comerciante. fue celebérrimo el templo de Melkarth en Cádiz, cuyas grandezas intactas aún admiró Aníbal.

Moloch

Pero entre todos los dioses fenicios ninguno tuvo más adoradores ni más templos que Moloch, dios de los ammoneos, a quien se identificaba con Baal.
Deidad maléfica, cuya estatua se levantaba en todos los puertos a los que alcanzaba la influencia fenicia. Se le inmolaban víctimas humanas durante ceremonias espantosas por sus aullidos y por sus livideces.
Por el mismo Plutarco se sabe que los fenicios sacrificaban sus propios hijos a un dios que Plutarco llama Saturno, y que no era otro que el terrible e insaciable Moloch.
Todavía a Aníbal le fue reclamado su hijo para ofrecerlo a la sanguinaria deidad. El famoso héroe contestó, a escribir de Silio Itálico, que enviaría romanos, cuya inmolación sería más agradable al dios.
Todas las representaciones de Moloch eran espantosas, de un arte bárbaro y primitivo, generalmente en bronce y huecas, para que su interior pudiera ser el enorme brasero donde se achicharraban las víctimas engullidas por el dios.
Los Patckoi, dioses lares fenicios, eran representados en pequeñas estatuillas de vientre esférico y colocados en las mesas, entre las viandas. También eran llevadas por los navegantes, para que los protegieran contra los riesgos del mar.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Cultura de los fenicios


Los fenicios adaptaron e hicieron suyos los logros artísticos de otros pueblos, como egipcios o asirios, y los llevaron a una gran perfección técnica. Esta realidad puede interpretarse como muestra del gran sincretismo, abierto a todas las influencias, que caracterizó a la civilización fenicia.

Los fenicios cultivaron únicamente las artes menores y fueron auténticos maestros en la orfebrería, el labrado del marfil y el modelado del vidrio. Sus joyas despertaron la admiración de todos los pueblos mediterráneos y, a pesar de que los fenicios no practicaron la escultura monumental, sus creaciones mostraron un exquisito refinamiento artístico.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Los Fenicios

ESCRITURA FENICIA


El alfabeto fenicio es un antiguo alfabeto consonántico no pictográfico de tipo abyad.1 Se utilizó para escribir el fenicio, un idioma semítico septentrional, empleado por la civilizaciónfenicia. Se clasifica como un abyad porque sólo representa sonidos consonánticos, con la adición de matres lectionis para algunas vocales.

El fenicio se convirtió en uno de los sistemas de escritura más utilizados al ser difundido por los mercaderes fenicios a lo largo del mundo mediterráneo, donde fue asimilado por muchas otras culturas que lo adaptaron a sus respectivos idiomas. El alfabeto arameo, una forma modificada del fenicio, es el precursor de los alfabetos árabe y hebreo modernos. Elalfabeto griego (y por extensión sus descendientes, como el latino, el cirílico y el copto) deriva directamente del fenicio, aunque los valores de algunas letras se modificaron para representar las vocales.

Dado que las letras originalmente se inscribían con un estilete, la mayoría de las formas son angulares y rectilíneas, aunque progresivamente se fueron desarrollando formas cada vez más cursivas, culminando con el alfabeto neopúnico del Norte de África de época romana. El fenicio se escribía generalmente de derecha a izquierda, aunque se han hallado algunos textos escritos en bustrófedon.

domingo, 22 de septiembre de 2013

FENICIOS EN MÁLAGA, UNA HISTORIA LARGA


DE TIRO A MÁLAGA

Málaga y sus alrededores han estado habitados hace mucho millares de años; la mejor prueba son los yacimientos neandertales de La Araña.

Pero la capital de Málaga entró en la historia con la llegada de los navegantes fenicios, aunque existían varias aldeas bástulas.

Los fenicios son los que fundaron en el siglo VIII, en la desembocadura del rio Guadalhorce la colonia Malaka (Cerro del Villar) más algunas menos documentadas en la Malagueta y el propio Gibralfaro. Los fenicios iniciaron un interesada búsqueda de las riquezas naturales de la bahía, la hoya  y, con ella, una carrera de reconocimiento de nuestra existencia

En aquellos primeros contactos está el origen de una serie de leyendas, verdaderos enigmas de nuestro pasado más remoto, entre las que sobresalen los mitos de Tartesos y de la posterior colonia griega de Mainake.


FENICIOS, PÚNICOS E IBEROS EN MÁLAGA

Muy cerca de Malaka, los griegos fundan una colonia llamada Mainake, la cual fue arrasada por los cartagineses (o sea, los nuevos fenicios), que dominaron la bahía hasta el 206 A.C. Posiblemente, los motivos económicos que impulsaron a los marineros fenicios a establecer las numerosas colonias que aparecen en la costa malagueña, fueron muy numerosos; entre ellos, la abundancia de madera para su uso en los hornos de fundición, los búsanos, etc.

Entre las actividades económicas que estas colonias desarrollaron, hay que hacer referencia a las industrias pesqueras destinadas a la producción de púrpura y a la salazón; se llegó incluso a acuñar monedas. Nuestras tierras eran una frontera entre dos mundos: los colonizadores de la costa y los íberos del interior.

La segunda mitad del siglo VI es la transición entre las llamadas épocas fenicias y púnica (cartaginesa), y cuando se abandonan la mayoría de las colonias fenicias de nuestra costa. La conquista de Tiro por Nabucodonosor en el año 573 convirtió a Cartago en la heredera del comercio fenicio. Los púnicos de Cartago crearon todo un imperio comercial en el que la costa meridional de España jugó un papel destacado. Tanto, que la historia/leyenda de los Martiricos habla todavía del "rey de Cartago" cinco siglos después de la desaparición de este imperio, lo que prueba lo muy influidos que estábamos por ellos.

En los siglos que van desde fines del VI a.C. al cambio de era, los territorios malagueños aparecen ocupados por dos tipos de gente: los que habitan en la zona costera, denominados Libiofenicios, y los del interior, que los podemos llamar indígenas, íberos o turdetanos. Estas poblaciones quedaron rápidamente captadas por los romanos a comienzos de la segunda centuria y transformándose las más importantes en auténticas ciudades, con cierta autonomía, pero siempre bajo el atento control de los romanos.