viernes, 3 de enero de 2014
La historia secreta del guerrero fenicio localizado en Málaga
El hallazgo de una tumba monumental de los siglos VII-VI a. C. en un solar del casco urbano abre grandes perspectivas de investigación al tratarse de un elemento "único" en Málaga y "casi en la Península"
Todo empezó con un control de movimiento de tierras en una parcela de grandes dimensiones que atraviesa las calles Jinetes y Refino en pleno centro histórico de la capital malagueña. La construcción de cuatro plantas subterráneas de aparcamientos motivó en principio esta vigilancia arqueológica que posteriormente ha sacado a la luz un «elemento único en Málaga» y «casi en la Península», que llevaba oculto siglos y siglos por toneladas de tierra.
Después de encontrar restos medievales relacionados con esta zona, pertenecientes al denominado Arrabal de Fontanalla, los arqueólogos de Arqueosur, contratados por la empresa constructora Aldesa construcciones, localizaron a un huésped inesperado. El arqueólogo David García, director de la excavación, explica que encontraron restos de una tumba monumental de sillares en «muy buen estado de conservación» de los siglos VII-VI a. C. (periodo orientalizante). «Pensamos que por sus características y por la buena calidad de los materiales no se trataba de una tumba corriente y que era una estructura antigua», detalla.
Por su parte, el esqueleto apareció en muy mal estado de conservación, pero sí los elementos que le acompañaban refuerzan la hipótesis que puede tratarse de un guerrero, un militar o un príncipe de la época.
Los arqueólogos han hallado gran cantidad de bronces junto a los restos del difunto, muy fragmentados y difícil de adivinar qué fue antes de fragmentarse (escudo, coraza, pechera...). En el fondo de la tumba ha salido a la luz el ajuar relacionado con el fallecido (varias piezas de plata como un plato, un sello con un motivo egipcio, un recipiente de cerámica y la punta de una lanza, doblada en su extremo, siguiendo la costumbre de la época para que no pudiera volverse a usar). En la cabecera de la tumba apareció un casco oculto por piedras, que han tenido que engarzarlo totalmente para garantizar su consolidación.
Ahora son muchas las preguntas que responder y unas perspectivas de investigación «enormes» la que se han abierto con esta excavación. Según los arqueólogos, los análisis en el laboratorio tendrán que dar respuesta a cuestiones como el origen de este individuo: fenicio, griego, indígena... Y la singularidad de esta tumba, de su ocupante y el lugar en que se ubica, porque en opinión de estos expertos, no existe información de estas características de este periodo histórico en concreto. Para ello se realizarán estudios antropológicos, de ADN, de isótopos, de hábitos alimenticios, de carbono 14... Un proceso de analíticas para arrojar luz sobre todas las hipótesis abiertas en esta excavación malagueña, que ha estado coordinada por el departamento de arqueología de la Gerencia de Urbanismo y de la delegación de Cultura de la Junta de Andalucía.
Tendrá una sala en el museo de Málaga
La gran calidad y la singularidad de esta tumba monumental de los siglos VII-VI a. C. aparecida en el casco histórico merecen que tenga una sala en el futuro Museo de Málaga en el Palacio de la Aduana. Así lo confirma otro de los arqueólogos de Arqueosur, Alberto Cumpián, que avanza que esta estructura funeraria se extraerá del subsuelo, se almacenará y posteriormente se instalará en una sala dedicada ex profeso a este descubrimiento en la pinacoteca malagueña.
miércoles, 1 de enero de 2014
ESTADO PÚNICO. Cuando Málaga fue capital de España
Estado púnico
El Estado púnico o cartaginés y la civilización púnica o cartaginesa fueron un Estado y civilización de la Antigüedad clásica que englobaba la ciudad de Cartago y sus territorios dependientes. Su idioma (idioma púnico), cultura (cultura púnica -literatura púnica, arte púnico-) y religión (religión púnica) provienen de los fenicios.
La ciudad de Cartago, inicialmente una colonia fenicia (la palabra latina punĭcus -"púnico"- significaba "fenicio" -del griego phoinikes-), tras la decadencia de su metrópoli (Tiro -incorporada al Imperio neobabilónico en el 573 a. C.-), desarrolló una alianza o liga con otras ciudades púnicas del Mediterráneo occidental basada en la hegemonía de Cartago, que con el tiempo terminó integrando todas las ciudades a sus dominios. Su forma de Estado evolucionó desde una tiranía con ciertas características monárquicas, hasta un sistema plenamente republicano.2 3 La extensión territorial de sus dominios formaron un verdadero Imperio púnico o cartaginés.
En sus inicios su territorio comprendía únicamente la ciudad y una pequeña área a su alrededor, lo que obligó a los cartagineses a especializarse en el comercio marítimo para asegurarse las materias y recursos necesarios para la subsistencia. A partir del siglo VI a. C., los cartagineses fueron ocupando gradualmente la región que hoy identificaríamos con Túnez, que constituiría el corazón de la nación. Partiendo de esta área, que se suele denominar metropolitana, se expandieron para crear entre los siglos V y III a. C. un gran imperio mercantil. En su expansión absorbieron las factorías y ciudades fundadas por los fenicios y establecieron otras nuevas en Hispania, Sicilia, Cerdeña, Ibiza y en el norte de África, consolidando además su poder sobre las regiones de Numidia y Mauritania.
Su crecimiento territorial y comercial causó por todo el Mediterráneo diversas guerras con las polis griegas. En esta época Cartago alcanzó su mayor apogeo siendo la primera potencia económica y militar del Mediterráneo occidental. A finales del siglo III a. C. entró en contacto con la otra gran república de su tiempo, Roma, la cual también estaba inmersa en un gran proyecto de crecimiento territorial. Las aspiraciones opuestas de ambas repúblicas provocaron el odio y una gran rivalidad entre ambos pueblos. Su enfrentamiento se materializó en las tres Guerras Púnicas, consideradas como las guerras más trascendentes de la antigüedad clásica. Cartago siempre resultó derrotada y los enfrentamientos no cesaron hasta el desmantelamiento de la República de Cartago y la destrucción de su capital en el 146 a. C..4
lunes, 30 de diciembre de 2013
EL INSONDABLE MISTERIO DE BAALBEK
El misterio de Baalbek
Al norte de Damasco se extiende la terraza de Baalbek : una plataforma construida con enormes losas algunas de las cuales miden 20 metros de lado y pesan casi 2.000 toneladas. ¿Por qué y cómo se construyó la terraza de Baalbek ? ¿Quiénes fueron sus constructores? Hasta ahora, la Arqueología no ha podido ofrecer ninguna explicación convincente. Con todo, el profesor ruso Agrest cree posible que esa terraza represente los restos de una gigantesca ista de aterrizaje.
La famosa terraza de Baalbek en el valle de Beqa'a, Líbano, es una de las cartas fuertes de los divulgadores de la hipótesis de los "Antiguos Astronautas", según la cual, en un pasado lejano, habitantes de otros mundos habrían visitado la Tierra. Esos navegantes de los espacios interestelares habrían dejado como prueba de su paso mitos dispersos y edificios inexplicables.
La leyenda
Por supuesto, la Gran Terraza de Baalbek es una de esas construcciones que la arqueología moderna, con todos los recursos de que dispone, es incapaz de explicar. Nadie sabe quién la edificó, ni cuándo, ni cómo. Un conjunto de templos de la época romana fue construido entre los siglos I y III de nuestra era sobre ruinas griegas previas, y los edificios griegos sobre otras aún anteriores. La Gran Terraza es una plataforma construida con las mayores piedras talladas conocidas, bloques megalíticos que fueron cortados con gran precisión y colocados para formar unos fundamentos de 460.000 metros cuadrados de superficie. En esta plataforma se encuentran los tres colosales bloques conocidos como el Trilithon, cada uno de los cuales mide casi 20 metros de largo, con una altura de aproximadamente 4 metros y un ancho de 3. El peso de cada uno de esos monolitos monstruosos se ha estimado entre mil y dos mil toneladas; son de granito rojo, y fueron extraídos de la cantera a más de un kilómetro de distancia, valle abajo respecto a la construcción. No existe ningún mecanismo en la actualidad, ninguna tecnología moderna, capaz de mover su gran peso y colocarlo precisamente en ese lugar. Aún es más extraordinario el hecho de que en la cantera haya quedado un bloque aún mayor, conocido por los árabes como Hajar el Gouble, o Piedra del Sur.
Naturalmente, respecto a todo esto, la ciencia oficial guarda un silencio embarazoso.
lunes, 23 de diciembre de 2013
lunes, 16 de diciembre de 2013
jueves, 5 de diciembre de 2013
MÁLAGA, EXPLOTACIÓN COLONIAL EN BENEFICIO DE LOS SEVILLANOS
LA MENTIROSA JUNTA TERCERMUNDISTA DE LOS SEVILLANOS SÓLO PIENSA EN MÁLAGA PARA EXPLOTARNOS COMO UNA COLONIA.
La mayor ciudad fenicia del mundo, la primitiva Málaga del Cerro del Villar, abandonada a su suerte por la junta ineficaz y cateta de los sevillanos, tapada con plásticos y cubierta de cultivos.
Precisamente, el Gobierno tercermundista de los sevillanos prometió en 2008 una serie de actuaciones y anunció a bombo y platillo un centro de interpretación del que nada se sabe. Encima, la ciudad está ahora tapada y esto lleva a Muñoz Gambero, el descubridor hace más de cuarenta años, a encomendarse a la ilusión de un yacimiento totalmente abierto, al estilo de Ampurias.
lunes, 2 de diciembre de 2013
¿Fenicios en América?
La hipótesis del descubrimiento de América por los fenicios es tan antigua como el propio Colón. El gran almirante estaba convencido de que la flota fenicia que llevaba cada tres años productos exóticos al rey Salomón tenía su amarradero frente a las costas Veragua. A falta de pruebas documentales que demuestren el descubrimiento de América por los fenicios, un nutrido corpus de inscripciones repartidas por todo aquel continente parecen acudir en defensa de tales teorías. Curiosamente las inscripciones cartaginesas son especialmente abundantes en Norteamérica, en tanto que las fenicias aparecen predominantemente en Sudamérica. Solamente en los alrededores de Harrisburg (Pensylvania) se han catalogado hasta cuatrocientas inscripciones "cartaginesas" sobre roca dura. Entre las sudamericanas destaca la del monte Gávea, cerca de Río de Janeiro, descubierta en 1836. Se trata de un monumental conjunto de signos tan desgastados por los elementos que cualquier imparcial tomaría por estrías naturales de la roca o signos caprichosos trazados por algún antiguo y ocioso visitante. Pero los partidarios de las exploraciones fenicias en América se han esforzado en ver lo invisible y proponen la siguiente pintoresca lectura: "Cerca de esta roca numerosas tablas de madera de roble para barcos depositadas en una playa pedregosa". Otros obtienen una lectura ligeramente distinta: un informe de las exploraciones de Badesar Tiro, hijo de Jetbaal, hacia el 850 a. De C. La más famosa inscripción fenicia es la de Paraíba, hallada en una plantación de Pousso Alto, Brasil, en 1872. El texto comienza así: "Somos cananeos sidonios de la ciudad del rey mercader. Hemos sido arrojados a esta isla lejana y montañosa. Hemos sacrificado un joven a los dioses y diosas celestes..." Esta inscripción, que en su tiempo fue declarada falsa , vuelve ahora a la palestra para apoyar la tesis fenicia en América. Ya puestos, convendría decir dos palabras sobre las otras inscripciones precolombinas. Cada año engrosan el catálogo docenas de nuevas inscripciones, casi siempre descubiertas sospechosamente cerca de modernas ciudades. Todas son falsas, algunas increíblemente burdas y trufadas de errores gramaticales de grueso calibre (a pesar de estar extraídas de textos de epigrafía). Aunque solamente la décima parte de las inscripciones fuera auténtica, forzoso sería llegar a la conclusión de que este continente fue repetidamente visitado y explorado en la antigüedad por una legión de navegantes grafómanos. Florecen en América junto a una mayoría de inscripciones púnicas, muchas otras egeas, cretenses, protogriegas, cananeas, celtas, libias, egipcias, etruscas, griegas y romanas. Incluso se ha encontrado una en silabario ibérico, lo que probaría que navegantes procedentes de la península ibérica llegaron a la localidad norteamericana de Goodyear mil quinientos años antes que Colón. Últimamente se especula sobre la posible autenticidad de algunas de estas inscripciones alegando que contienen elementos lingüísticos aun desconocidos cuando se descubrieron. También se aducen otras pruebas arqueológicas , templos y círculos druídicos, santuarios celtas presididos por el falo, etc. En América se dan casos extremos de falsificadores que en su noble afán por alcanzar la perfección, no reparan en que la sospechosa contundencia de las pruebas que esgrimen acaba escamando al más crédulo observador. Si el brasileño Bernardo da Silva Ramos, un millonario cauchero de los años treinta apasionado por la Arqueología, se hubiera limitado a publicar media docena de inscripciones antiguas es posible que le hubiesen prestado algún crédito. Pero, como era hombre de posibles y quería unir legar su nombre a la posteridad si fuera posible unido indeleblemente al descubrimiento de América, publicó un grueso y lujoso volumen en el que se contenían más inscripciones de las que es posible reunir en Europa y Asia. Nadie lo tomó en serio dado que, como el dicho expresa "lo poco entretiene pero lo mucho cansa"
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