sábado, 12 de octubre de 2013

LOS PRIMEROS FENICIOS La mayor concentración en la península de fenicios, se desarrolló precisamente en Málaga.


LA OPINION DE MÁLAGA. Rafael Aldehuela

Pensando en esta realidad histórica indiscutible, es realmente apasionante investigar sobre los asentamientos humanos. Resulta cuanto menos curioso, saber qué impulsó a estas personas a establecerse en un determinado lugar, al que otros poco a poco, comenzaron a llegar para también acabar estableciéndose en él.

Supongo que en un principio, habría distintos grupos de indígenas dispersados por distintos lugares de un mismo territorio. Después acabarían uniéndose por diferentes razones, fundamentalmente de autoprotección, hasta acabar convirtiéndose en un pueblo o en una ciudad.
Nos quedará siempre la duda: ¿de dónde salieron los primeros indígenas que fundaron los primitivos asentamientos?, nadie lo sabe ahora y ciertamente, salvo milagro, lo más normal es que jamás se sepa. Lo que sí sabemos es que prácticamente todo empezó con la llegada a nuestras costas de unos navegantes, dedicados al comercio, que acabaron asentándose entre nosotros, fundaron nuestras primeras ciudades y nuestras primeras industrias y pusieron el nombre definitivo a nuestra patria: Los Fenicios.
Debía de tener España una gran abundancia de conejos, un animalito que por extraña casualidad se parece a otro que en aquel tiempo era muy abundante en Fenicia y que responde al nombre de damán. En realidad, el animalillo en cuestión está emparentado con los elefantes y nada tiene que ver, salvo su apariencia física, con nuestro simpático conejo. Esta confusión y esta abundancia de roedores en nuestras tierras, confundió a aquellos primeros fenicios que vinieron a visitarnos y que puestos a bautizar el lugar, lo llamaron precisamente «tierra de damanes» es decir, i-sch phannim, que luego los Romanos convirtieron en Hispania y de ahí hasta su nombre actual.
La mayor concentración en la península de fenicios, se desarrolló precisamente en Málaga, quizás porque aquí tenían abundante territorio donde asentarse, o quizás porque sus naves se veían impotentes o con enormes dificultades para atravesar el estrecho. Construían sus ciudades en un lugar no muy elevado donde hubiera un río. Se establecían en una de sus orillas y justamente en la opuesta construían su necrópolis, donde enterrar a sus muertos.
Decimos y damos por sabido que la ciudad mas antigua de Europa y por lo tanto fundada por fenicios es Cádiz (Gadir) y la verdad es que eso levanta mucha controversia, mucha posición enfrentada entre sesudos historiadores e investigadores. En realidad, hay mas pruebas de que Cádiz no sea tan antigua como afirman que de lo contrario. De lo que si hay pruebas fidedignas es de la fundación y expansión de Malaka, nuestra Málaga, esa que fue fundada allá por el siglo VII a de C., fundamentalmente en el asentamiento de Guadalhorce y la necrópolis de Trayamar. Se sabe además que Malaka ya existía en el siglo VIII a de C., lo que nos convierte sin duda en la segunda ciudad mas antigua de Europa, al menos públicamente reconocida.
Por mi parte, sin tantos conocimientos científicos ni arqueológicos, pienso que Malaka es anterior a Gadir y por tanto, sin querer entrar en polémica, porque ciertamente no serviría para nada y además es solo mi opinión, para mí, la ciudad mas antigua de Europa es la misma en la que vivo y recorro a diario, Malaka.
Quizás, ¿Por qué no? Fuera aquí donde los primeros visitantes fenicios vieran los primeros conejos que acabaron dando nombre a nuestro singular país. Quizás, por lo tanto, haya muchos malagueños que lleven consigo, además de la herencia que le dejaron otros pueblos que nos poblaron, sangre fenicia en sus venas. No sería nada extraño…
Los fenicios eran un pueblo singular. Comerciantes, ingeniosos, emprendedores, pero sobretodo pacíficos. Es decir, los mismos valores que atesoran los malagueños actuales.
Es por eso, que puesto a pensar, algo me dice que hay mucha sangre fenicia entre nosotros.
Tiro era una ciudad fenicia que se lanzó al mar para conquistar nuevos enclaves comerciales. Con toda seguridad, eran de allí aquellos que nos fundaron.
Al principio solo debieron de existir unos cuantos mercaderes que fundaron lo que se conoce como factoría que mantenía grandes vínculos de solidaridad, fundamentada en la cultura y el comercio, con otras factorías del Mediterráneo.
Esto atrajo a nuevos pobladores a nuestras tierras, al poco, Malaka era una ciudad con un núcleo poblacional muy importante y que además guardaba una «zona de seguridad» importante con las poblaciones indígenas que la rodeaban. Eran ante todo hombres de paz con un significativo respeto hacia sus vecinos. Estos, llamados túrdulos, quizás parte de los famosos tartessios, acabaron inexorablemente engullidos por el crecimiento y el bienestar de Malaka.
Málaga, como no podría ser de otra forma, está emparentada con Tiro. Se dice que son ciudades hermanadas.
Es algo que no comparto, porque no pueden ser hermanas quienes en realidad son madre e hija. Dos pueblos unidos, hijos de la misma madre.
Curiosamente, Tiro es el nombre con el que se la conoció. Ahora a la ciudad de donde todo empezó, a la ciudad de nuestros primeros padres, quizás por esos azares que traen las causas, hoy se la llama Sur.
Y nosotros somos la ciudad del Sur.
Un niño y una niña juegan en la playa de la Misericordia de Málaga. Son fruto del mestizaje de muchos pueblos. Su madre, cuida de ellos aprovechando el último sol de este otoño antes de que comiencen las primeras lluvias. La niña está mirando el horizonte en dirección al mar
-¿Qué miras? Le pregunta su hermanito.
-Miro al Sur, estoy mirando al Sur…

viernes, 11 de octubre de 2013

¿QUÉ SIGNIFICA LA PALABRA FENICIO?

Los griegos llamaban fenicios a los cananeos, es decir a los pobladores de la región que se ubica entre Mesopotamia y Egipto en el Medio Oriente. Los fenicios se llamaban a sí mismos cananeos. La palabra griega "phoenix" o "fénix" significa púrpura.
Posiblemente Canaán también signifique púrpura. De esa manera ambos vocablos se refieren al “pueblo púrpura “o a “la tierra de la púrpura”. Esto puede deberse a que este pueblo desarrolló desde tiempos muy remotos una actividad industrial de teñido de telas con colores púrpuras que vendían por todo el mundo conocido y que eran muy cotizadas por reyes y sacerdotes. 
El color púrpura era obtenido de un molusco de las costas del mar Mediterráneo, más abundaznte en el Mar de Alborán, concretamewnte en Málaga..

jueves, 10 de octubre de 2013

HISTORIA ANTIGUA DE LOS FENICIOS

A pesar de los extraordinarios logros alcanzados por esta notable civilización, que asombran aún más al pensar que comenzaron su evolución dos mil años antes de Cristo, los fenicios no dejaron demasiados datos que permitieran a las futuras generaciones conocer mayores detalles sobre ellos. Quizá en parte por su afán de mantener ocultos todos los secretos de sus actividades, o por su temprano sometimiento por otras civilizaciones y su definitiva desaparición en manos del conquistador macedonio Alejandro Magno, es que no nos ha llegado suficiente información como para conocer los secretos de este notable pueblo.

Sin embargo, lo poco que ha podido descubrirse, principalmente gracias al estudio de otras civilizaciones con las cuales ellos mantuvieron relaciones comerciales, y al excepcional legado cultural que dejaron al mundo con el alfabeto, es que no quedaron en el olvido, como tantos otros pueblos de los cuales jamás sabremos lo suficiente como para desentrañar sus enigmas, y de algunos sobre los cuales ni siquiera nos enteraremos jamás de su paso por nuestro pasado.

Situación geográfica

Dentro de un estrecho terreno de unos 1000 km2 –200 kilómetros de longitud por cerca de 50 kilómetros de ancho-, encerrado entre la cordillera del Líbano y el Mar Mediterráneo, en el medio oriente, aproximadamente dentro del actual territorio del Líbano, se desarrolló esta sorprendente civilización. Frente a sus costas, emergen islotes que alternan con estrechas bahías y pequeñas playas. En su otro extremo, contra la ladera de las cordillera, se extendían en la época, extensos bosques desde donde descendían poderosos torrentes de agua de lluvia durante el invierno, hasta precipitarse al mar. Durante el verano el clima se hacía cálido y muy seco perjudicando las posibilidades agrícolas del territorio.

Características

Los fenicios eran un pueblo semita cananeo procedente originalmente del mar Eritreo, actual Mar de Omán, desde donde emigraron en el año 2900 a. C., hacia su definitiva radicación a orillas del mar Mediterráneo.

Desde este territorio, encerrado entre el mar y los montes de Siria, las circunstancias de encontrarse casi empujados contra las costas ("botados al mar por su geografía", según el historiador griego Herodoto) y el decidido temperamento de esta civilización, los llevó a concentrarse en desarrollar una economía basada casi totalmente en la actividad marina, dejando de lado la agricultura. Con el paso del tiempofueron especializándose en la construcción de barcos, el desarrollo de importantes instalaciones portuarias, y el fortalecimiento de una actividad comercial que los llevó a surcar la aguas de casi todo el mudo conocido y a desarrollar una importante industria manufacturera.

Su carácter los alejó completamente de una actitud conquistadora, convirtiéndose en comerciantes y exploradores, lo que los impulsó, a través del intenso intercambio a vincularse con todas las civilizaciones mediterráneas de la época, contribuyendo además, por este medio, a difundir la cultura oriental por el mundo occidental conocido. Esta actividad comercial logró forjar en esta civilización un carácter decididamente enfocado hacia el lucro que, ante la perspectiva de enriquecerse, los llevó a no dudar en traficar con esclavos y alternar el comercio con el pillaje y el saqueo.


lunes, 7 de octubre de 2013

EL MEDITERRÁNEO, AUTOPISTA FENICIA

La llegada de caravanas de Oriente a las ciudades fenicias los arrastró pronto a llevar estos productos hacia Occidente, lo que en la práctica significaba cruzar el Mediterráneo. Gracias a su gran conocimiento de las corrientes marinas acomettieron travesías en alta mar, que les llevaron al establecimiento de fundaciones cada vez más occidentales, conectando así ambos lados del mar.
¡
La persistencia en el mantenimiento de misiones marítimas comerciales les llevó a la creación de establecimientos permanentes que serían lo que hoy llamamos colonias. Las tres más antiguas fueron Útica (en la actual Túnez), Málaga y la ibérica Gadir o Gades (Cádiz). La presencia fenicia en el Mediterráneo meridional sería tan importante en aquella época, que hay historiadores que lo han llamado “el mar fenicio”

miércoles, 2 de octubre de 2013

La prueba que une la jábega malagueña con Fenicia

La réplica exacta del barco fenicio de 2.700 años hallado en Mazarrón, que se construye en Astilleros Nereo, tiene las mismas medidas que la barca de jábega malagueña tradicional

El Museo Nacional de Arqueología Subacuática da el visto bueno científico a la réplica

Estaba en la tradición oral de Málaga, se deducía al contemplar el famoso ojo pintado en la barca de jábega, pero nunca antes se había constatado de una forma tan evidente gracias a las matemáticas y la carpintería de ribera.

La construcción en los Astilleros Nereo de Pedregalejo de un barco fenicio, réplica exacta del barco mejor conservado de la Antigüedad, hundido en aguas de Mazarrón, Murcia, hace 2.700 años –cuando la ciudad de Malaka todavía era una principiante y Homero sólo un aedo del siglo anterior– ha demostrado que la barca de jábega es una joya de evidente origen fenicio que apenas ha cambiado en 27 siglos.

Las medidas de este barco fenicio, que transportaba óxido de plomo, y la barca de jábega antigua –la que no ha sido modificada para las actuales competiciones deportivas– son prácticamente idénticas.

«El barco fenicio de eslora (longitud) mide 8,15 metros y la barca de jábega 8,16 metros. Lo que les he comentado bromeando es que a lo mejor al medir con el metro bajo el agua, se dobló algo y en realidad miden lo mismo», explica Alfonso Sánchez-Guitard, de Astilleros Nereo, que ha supervisado el trabajo de su hermana Rocío, la encargada de construir la réplica.

En cuanto a la manga o anchura, el pecio fenicio de Mazarrón mide 2,25 metros y la barca de jábega «entre 2,24 y 2,20». Además, las dos embarcaciones, separadas por 2.700 años, también coinciden en el puntal o altura: «Las dos no llegan al metro», cuenta Alfonso Sánchez-Guitard, que llama la atención sobre las proporciones, que también son idénticas: «La manga es una cuarta parte de la eslora en las dos embarcaciones».

La evidencia ha permitido a Astilleros Nereo construir el barco de forma tradicional, «en vez de con plano y medidas, con una regla de madera que en cada canto tiene las proporciones que se van llevando». Con la misma regla con la que se construyen las barcas de jábega tradicionales se ha construido la réplica exacta del barco fenicio. Todo coincide.